¿Por qué los más jóvenes son más vulnerables a la adicción al móvil?

¿Por qué los más jóvenes son más vulnerables a la adicción al móvil?

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En este blog del Instituto Psicológico de Educación Digital (IPED), escrito por Maria Barrero, reeducadora y psicóloga graduada por la UAB, hablamos de los factores que hacen que los jóvenes sean más susceptibles a ser adictos al móvil.

Según el Informe del proyecto Net Children Go Mobile, la edad media de inicio en el acceso a Internet en España, en 2015, estaba alrededor de los 7 años. La edad media a la que les dan su primer smartphone, en cambio, es a los 12 años. Y muestra que, cada vez, ocurre a edades más tempranas.

Esta etapa se caracteriza por conllevar un proceso de maduración cerebral importante, que no termina hasta los primeros años de la adultez. El cerebro adolescente sufre cierto desequilibro a nivel de circuitos cerebrales. Estamos hablando de 3 acontecimientos: la maduración de la corteza prefrontal, la poda neuronal de la materia gris y el aumento de la materia blanca.

  • La corteza prefrontal es una de las últimas en madurar y se encarga de la planificación de actividades mentales complejas y del control de la conducta.
  • La materia gris tiene que ver con la creación masiva de sinapsis (conexiones neuronales) durante la infancia y, la posterior disminución de estas. La poda neuronal funciona bajo la ley de “o lo usas o lo pierdes”, es decir, solo se mantienen las conexiones neuronales que utilizan.
  • El aumento de la materia blanca, con la mielinización progresiva, una capa que recubre la neurona y le aporta velocidad. Es decir, las conexiones neuronales se nutren, volviéndose más rápidas transmitiendo información.

 

En resumen, el adolescente tiene un cerebro que funciona más rápido, que está hipersensibilizado, que responde de forma menos difusa y más eficiente, y que, además, cuenta con una corteza cerebral en proceso de maduración que los lleva a ser impulsivos y a ir, incesantemente, en busca de la recompensa inmediata.

Si ahora, a ese cerebro, le damos un objeto multifuncional como el dispositivo móvil, que es personal (solo suyo), portátil y con acceso a Internet, nos encontramos delante de una confluencia importante de factores de riesgo para la adicción al smartphone.

Podría parecer que el adolescente es indudablemente inmaduro e incapaz de tomar decisiones racionales, pero lo cierto es que, simplemente, es más vulnerable a causa de las implicaciones biológicas de la etapa vital en la que se encuentra. Por tanto, las actividades educativas y de ocio que lleven a cabo, durante esos años, contribuirán al desarrollo de su estructura cerebral y de su identidad.

En conclusión, los primeros momentos de la adolescencia son los que precisan de mayor atención por parte de los cuidadores (sin descuidar, en absoluto, la etapa inmediatamente anterior, ni la posterior). Cuanto mejor informados y capacitados están los cuidadores, mejor y antes se empieza a trabajar en la adquisición de hábitos saludables, consiguiendo un entorno enriquecido que favorecerá la maduración de la corteza encargada del control de impulsos.

Así pues, promocionar el desarrollo positivo del adolescente junto con la prevención de conductas de riesgo, debe ser el objetivo de las intervenciones dirigidas a este grupo, es decir, debemos permitir la asunción de ciertos riesgos, pero en condiciones de seguridad.

En IPED somos expertos en intervenciones de aprendizaje y reaprendizaje del uso responsable de las tecnologías, tanto para padres, profesores, como los propios jóvenes. Puedes solicitar más información haciendo click aquí.

La seguridad la aporta el conocimiento. El conocimiento se adquiere a través de la educación. Así, nos hallamos ante la actual necesidad: la educación digital.

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